La estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) se ha convertido en una herramienta prometedora dentro del campo de la neurorrehabilitación, especialmente en pacientes que han sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico (TCE) u otras condiciones neurológicas que afectan la función motora y el lenguaje. Se basa en mecanismos de plasticidad cerebral para conseguir una mejor recuperación funcional.
Ictus y rehabilitación motora
El tDCS se utiliza para modular la actividad cortical en pacientes con daño cerebral post-ictus. Esto puede facilitar la recuperación motora al estimular el área motora afectada o inhibir la actividad excesiva del hemisferio contralateral, lo que promueve un equilibrio funcional entre ambos hemisferios. Múltiples estudios han demostrado que la neuromodulación combinada con terapia física puede mejorar la fuerza, la coordinación y la recuperación funcional de las extremidades afectadas.
Afasia tras ictus
En pacientes con afasia post-ictus, la neuromoduoación aplicada en áreas como el giro frontal inferior (área de Broca) ha mostrado resultados positivos en la mejora de la producción y comprensión del lenguaje. Cuando se combina con terapia del habla, la estimulación mediante tDCS puede acelerar la recuperación del lenguaje y aumentar la eficacia de los tratamientos tradicionales.
Traumatismo craneoencefálico
En el caso del TCE, las técnicas de neuromodulación han demostrado ser útiles ayudando a compensar las áreas dañadas del cerebro. La mejoría funcional incluye mejoras en la memoria, atención y funciones ejecutivas, así como en las habilidades motoras y lingüísticas. La estimulación dirigida a áreas específicas puede optimizar el proceso de rehabilitación y reducir las secuelas persistentes.

