Mediante neuromodulación podemos realizar una terapia para reducir la percepción dolorosa, que puede ser muy útil en pacientes que lo sufren de forma crónica.
Dolor: un síntoma que merma la calidad de vida
El dolor es un síntoma cuyo origen, intensidad y respuesta terapéutica es muy variable individualmente. De estos factores depende en parte la incidencia que éste tiene sobre nuestro estado general y sobre nuestra calidad de vida.
Algunos tipos de dolor son difíciles de tratar farmacológicamente, como el dolor neuropático, el dolor osteoarticular y el dolor asociado a fibromialgia.
Valoración individual
Hay varias opciones terapéuticas mediante la variación del cátodo en la estimulación, en función de si el dolor es localizado en una parte del cuerpo o difuso, que pueden plantearse en un algoritmo escalonado de forma individual.
Tratamiento sintomático
Debido a que el enfoque terapéutico es sintomático y no etiológico, habitualmente el control del dolor requiere un tratamiento de mantenimiento más prolongado en el tiempo e incluso indefinido, en función de la respuesta individual y del mantenimiento de la misma a lo largo del tiempo.

