En el envejecimiento, el cerebro experimenta cambios estructurales y funcionales que pueden afectar el rendimiento cognitivo, como la disminución en la plasticidad sináptica y la reducción del volumen cerebral. La tDCS ha demostrado ser eficaz para contrarrestar algunos de estos efectos, ralentizando su progresión.
La neuromodulación eléctrica tDCS favorece procesos cognitivos como la memoria, la atención y el aprendizaje, ralentizando el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.

